En esta ocasión, el
encargo consiste en radicar el artefacto resultante de la entrega anterior en una
plaza o mejor dicho peladero de Santiago. La idea de radicar es que el
artefacto logre interactuar y hacerse parte del entorno que lo rodea.
Dicho artefacto deberá
transformarse ahora en una biblioteca
infantil: Para ello debemos mantener la misma sombra anterior y además
se debe agregar nuevos planos para así crear espacios en donde los niños puedan
desenvolverse, jugar, sociabilizar, descansar, descubrir, leer y sobre todo
aprender. Por esto, el artefacto debe además tener un "aire lúdico".
Es importante también mantener la luz controlada dentro de los espacios.
El peladero que elegí:

El peladero no debe tener
perturbaciones de sombras, debe ser a lo menos de 30 metros de largo (para
contener la sombra) y en lo posible estar en una zona con flujo de peatonal y
rutas claras.
El peladero que decidí
usar se encuentra en Peñaflor (Rosales con 21 de Mayo). Al inicio estaba
destinado para que se trasladara el consultorio Monckeberg, pero finalmente fue
vendido para construir viviendas sociales. Ocasionalmente se ponen circos
ambulantes o juegos mecánicos.




Una
vez radicado el artefacto en el peladero, debemos estudiar las sombras que
arrojaría a unas horas especificadas en el encargo (8:30, 12:00 y 15:30) del
día 15 de Diciembre. Para ello debemos utilizar el Compás de trayectoria solar
(gnomon).
Este
encargo me parece muy entretenido y sensible, agradezco la oportunidad de
imaginar un hermoso lugar creado para que los niños se enriquezcan de
conocimientos, se acerquen al mundo de la lectura, aprendan algo o que
simplemente pasen un buen rato.
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